Ser Hermano Marista es seguir a Jesús al estilo de María tal y como nos lo enseñó el P. Champagnat, desde una vida sencilla y fraterna al servicio de los jóvenes. Una vocación que transforma y da sentido.
Laico Marista
Como Laico Marista se vive la fe en la vida cotidiana, compartiendo misión y esperanza desde el carisma de Champagnat. Una forma de ser presencia de Dios en el mundo.