Del 19 al 22 de enero de 2026 se llevó a cabo el Retiro–Encuentro de CODIS 2026, bajo el lema “Líderes maristas constructores como Marcelino: viviendo nuestra fe, creando fraternidad y dando vida a otros”, en la Casa Alvernia de las Hermanas Franciscanas de Bamberga, ubicada en Cieneguilla. Esta experiencia reunió a los Consejos Directivos Ampliados de los 10 colegios maristas del Perú, constituyéndose en un valioso espacio de encuentro, discernimiento y proyección compartida.
El encuentro se desarrolló en dos momentos complementarios. Por un lado, el retiro, cuyo objetivo fue sintonizar y reflexionar sobre el sentido de las llamadas del XXIII Capítulo General, tanto a nivel personal como desde los compromisos que implica el servicio de liderazgo en las obras educativas, invitando a los participantes a ofrecer respuestas concretas como expresión viva de la vivencia de estas llamadas. Por otro lado, el espacio de gestión permitió profundizar y definir el Plan Estratégico institucional, a la luz de las opciones estratégicas provinciales y las prioridades sectoriales, promoviendo el compromiso y la corresponsabilidad en su implementación.
Como parte de la agenda de gestión, se contó con un espacio de trabajo junto a la empresa Deloitte, así como con la participación del Hno. Álvaro Sepúlveda, Viceprovincial, quien acompaña el desarrollo del Plan Estratégico provincial.
Todo el proceso se vivió en un clima de calidez, confianza, cercanía y apertura, que favoreció el diálogo sincero y fortaleció las relaciones fraternas entre los miembros de los CODIS de las comunidades educativas maristas del país. De manera especial, durante el penúltimo día se contó con un espacio de animación a cargo del Hno. Pablo González, Provincial de Santa María de los Andes, quien alentó y confirmó a los participantes en la misión y responsabilidad que desempeñan al servicio de la educación marista.
Este Retiro–Encuentro de CODIS 2026 fue una experiencia significativa de renovación interior, discernimiento compartido y proyección estratégica, que reafirma el compromiso de los líderes maristas del Perú de caminar juntos, al estilo de San Marcelino Champagnat, con una fe encarnada, relaciones fraternas sólidas y una misión educativa que sigue dando vida y esperanza a otros, especialmente a los niños, niñas y jóvenes que nos han sido confiados.