Con el lema “Caminos para educar hoy: ¡Inspirar, cuidar y transformar!”, los días 12 y 13 de febrero se realizó el Congreso Educativo Marista (COMAR) 2026 en las instalaciones de la Universidad Marcelino Champagnat, congregando a más de 400 representantes de las diez obras educativas maristas del Perú. El encuentro se consolidó como un espacio de reflexión profunda, actualización pedagógica y renovación del compromiso educativo, en un contexto marcado por los cambios culturales, tecnológicos y sociales que desafían la misión de la escuela.
El congreso puso en el centro la identidad del educador marista como agente de evangelización y transformación, llamado a acompañar integralmente a los estudiantes y a responder creativamente a las necesidades del mundo actual.
Una educación evangelizadora que humaniza la realidad
Durante el primer día, la ponencia magistral estuvo a cargo de la Mg. Idalia Ramos, coordinadora nacional de educación marista en El Salvador, quien desarrolló el tema “Educación evangelizadora marista”. En su exposición, subrayó que la identidad del educador marista implica construir una verdadera “escuela en pastoral”, donde el aprendizaje académico y la formación humana no transiten por caminos separados, sino que se integren en una misma experiencia formativa.
En este horizonte, destacó que el propósito fundamental de la educación es generar un diálogo crítico entre la fe, la cultura y la vida, que permita a los estudiantes encontrar un sentido profundo a su existencia. “Cuando humanizamos la realidad desde el aula, la convertimos en un espacio de salvación”, señaló, explicando que este proceso ayuda a que cada estudiante reconozca su dignidad y se sienta llamado a actuar como un ciudadano ético y comprometido con su entorno.
Asimismo, invitó a los educadores a vivir una fidelidad creativa que renueve la misión educativa desde dentro, integrando armoniosamente a las personas, los procesos y las herramientas de vanguardia. En ese sentido, precisó que la innovación y la tecnología no constituyen un fin en sí mismas, sino un medio al servicio de la pedagogía de la presencia, donde el docente acompaña desde la escucha, el testimonio y la cercanía.
Desde esta perspectiva, afirmó que el reto es ayudar a cada estudiante a construir un proyecto de vida sólido, fundamentado en la esperanza y en las competencias necesarias para liderar los cambios que el mundo necesita.
Innovar para formar personas con propósito en la era de la inteligencia artificial
La segunda ponencia estuvo a cargo de Fray Elías Neira, OSA; rector del Colegio San Agustín de Chiclayo, quien abordó el tema “Educación para formar a los estudiantes para el mundo de hoy”. En su intervención, enfatizó que la verdadera innovación educativa no se limita al uso de nuevas tecnologías, sino que implica construir una cultura de innovación sistémica centrada en la persona.
Explicó que herramientas como la inteligencia artificial ofrecen oportunidades para personalizar el aprendizaje según los ritmos y necesidades de cada estudiante, pero advirtió que el objetivo de la educación trasciende la simple transmisión de conocimientos. “Nuestro propósito es ayudar al joven a descubrir su vocación y su misión en el mundo”, afirmó.
En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar hacia modelos flexibles de formación y promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida, transformando la escuela en un ecosistema donde el conocimiento técnico esté al servicio de la construcción de un proyecto de vida con propósito.
Fray Elías también subrayó que, ante el avance de la inteligencia artificial, los educadores están llamados a asumir el rol de “pilotos” de la tecnología, priorizando siempre la formación moral, ética y socioemocional. Señaló que la innovación debe contribuir a la salud integral de los estudiantes, promoviendo no solo competencias, sino hábitos y estilos de vida saludables.
Finalmente, remarcó que, aunque las decisiones pedagógicas pueden apoyarse en datos y herramientas digitales, el centro de la educación seguirá siendo el vínculo humano. “La tecnología debe ser una asistente pedagógica que potencie, y nunca reemplace, el encuentro educativo que humaniza y dignifica”, concluyó.
Talleres para responder a los desafíos actuales
Como parte del congreso, se desarrollaron 20 talleres en simultáneo que abordaron temas clave de la educación contemporánea, entre ellos el uso de herramientas de inteligencia artificial, la disciplina positiva, la cultura vocacional, la ecología integral y nuevas metodologías pedagógicas. Estos espacios permitieron el intercambio de experiencias, el aprendizaje colaborativo y el fortalecimiento del trabajo en red entre los educadores maristas.
El COMAR 2026 reafirmó así el compromiso de la comunidad educativa marista en Perú con una educación que no solo transmite conocimientos, sino que forma personas con sentido, capaces de construir una sociedad más humana, justa y fraterna, fieles al carisma de san Marcelino Champagnat y a la misión de inspirar, cuidar y transformar desde la educación.